Cómo montar un estudio de fotografía de producto para e-commerce
Cuando una tienda en línea crece, las fotos se vuelven un cuello de botella: cada referencia nueva espera turno con un fotógrafo externo, y cada sesión sale con una luz un poco distinta. Por eso muchas empresas deciden fotografiar su catálogo en casa. Les contamos qué necesitan para que las fotos salgan iguales de la primera referencia a la última.
Foto: Profoto
1. El espacio
No hace falta un estudio grande. Para producto pequeño y mediano (calzado, accesorios, cosmética, alimentos) basta un cuarto de unos 3 × 4 m, con paredes y techo neutros y la posibilidad de oscurecerlo. La luz de las ventanas cambia durante el día, y eso es justo lo que hay que evitar.
2. Por qué luz de flash
La luz continua sirve más para video o para mostrar el producto en movimiento. Para fotos de catálogo, lo que más se nota es que todas se vean iguales. El flash da la misma cantidad de luz y el mismo color en cada disparo, y congela el movimiento, así que no importa si la persona que dispara mueve un poco la cámara. Para un set de producto suelen bastar dos o tres cabezas de estudio:
- Profoto D30: 500 Ws, regulable de 0,5 a 500 Ws, con luz de modelado LED bicolor (2800 a 7000 K, CRI >94) para ver las sombras antes de disparar. Se conecta a la corriente y se queda fijo en el set.
- Profoto Pro-D3 (750 o 1250 Ws): para productos grandes, como muebles o electrodomésticos, o para cerrar mucho el diafragma y tener todo el producto enfocado.
Todas se controlan desde un mismo disparador con AirX, así que la configuración de la luz se puede repetir sin volver a medir.
3. Modificadores y fondo
La luz directa de un flash es dura. Con un softbox grande de un lado y un relleno o un reflector del otro, el producto queda con sombras suaves y sin brillos que tapen la textura. Para el fondo blanco del marketplace se usa una tercera luz sobre el fondo, para que quede blanco puro sin tener que recortar cada foto.
4. El flujo de trabajo
La consistencia también depende del proceso, no solo del equipo:
- Tomar la foto con la cámara conectada al computador. Cada imagen sale de una vez en pantalla grande, y quien aprueba el catálogo la revisa ahí mismo.
- Dejar la configuración por escrito: distancia de cada luz, potencia, ajustes de cámara y una foto del set. Así, si cambia la persona que toma las fotos, el catálogo sigue saliendo igual.
- Usar una carta de color al empezar cada sesión, para que el color del producto en la foto sea el real. Eso reduce las devoluciones del tipo "no era el color que vi".
¿Van a montar el estudio de producto de su empresa?
Cuéntennos qué productos venden y cuántas referencias fotografían al mes, y les armamos una propuesta de iluminación. Los equipos cuentan con respaldo de garantía directamente con nosotros en Colombia.
